Madres solteras

Madres solterasLa difícil situación de las madres solteras es uno de nuestros problemas sociales mas serios.

Los hogares con un solo progenitor a cargo (monoparentales) constituyen la categoría de unidades familiares que está creciendo con mayor celeridad.

Tanto si eres madre soltera por decisión propia, como si te divorciaste o si tu marido falleció y tienes un hijo, te ofrezco las siguientes Claves de supervivencia.

Elige el apoyo adecuado
Las madres solteras, nunca están totalmente preparadas para afrontar la manera en que su vida se trastorna temporariamente con la crianza de un recién nacido. Es prácticamente imposible tener la energía suficiente como para proseguir con tu vida y criar sola a un recién nacido. Necesitas comprensión y ayuda. Intenta encontrar en tu comunidad un grupo de apoyo para madres solteras donde te reúnas con otras mujeres en situaciones similares a la tuya y que te puedan ofrecer consejos sobre la base de su propia experiencia.

Si tus padres pueden y desean ayudarte, quizás sea necesario que vayas a vivir con ellos durante un tiempo para afrontar la situación económica y tener apoyo. La mayor parte de las iglesias importantes tienen grupos de madres solteras, reconocidos por su comprensión de las dificultades que conlleva ser madre soltera; en esos grupos conocerás a otras personas que más tarde te podrán reemplazar temporariamente, para darte un descanso o quizás para cuidar del bebé si tienes que regresar al trabajo. Evita a las personas que no te den apoyo o a los grupos que te acusen haciéndote sentir que no tendrías que haber llegado a esa situación. Es contraproducente.

MADRES SOLTERAS Y EL TRABAJO

Aspecto económico

Aunque las circunstancias económicas de las madres solteras pueden ser muy distintas, hay algunas consideraciones generales que hacer. Elabora planes con anticipación. Antes de que nazca el bebé, trata de ahorrar la mayor cantidad de dinero posible para demorar lo más que puedas el regreso al trabajo. Así tendrás más tiempo para compartir con tu bebé, un tiempo que los dos necesitan para conocerse. En casi todo Estados Unidos hay programas que se hacen cargo de la atención médica de la madre soltera y su bebé cuando es necesario. Por lo general, el asistente social del hospital donde des a luz al bebé te puede informar sobre esos programas y conseguirte los formularios correspondientes, incluso antes del nacimiento.
En Estados Unidos, el gobierno federal proporciona alimento gratuito tanto para la madre como para el bebé mediante el programa Mujeres, Bebés y Niños (Women, Infant and Children, WIC). También puedes reunir los requisitos necesarios para recibir un subsidio de vivienda o un ingreso mensual del programa de Asistencia por Niños a Cargo (Aid to Dependent Children, ADC). No te sientas denigrada por tener que aceptar la ayuda de los programas asistenciales. Tienes derecho a recibir ese beneficio, al igual que tu bebé. La sociedad considera a los bebés y a los niños como uno de sus recursos naturales más valiosos, y es correcto que desee hacerse cargo de ellos.

Elige un estilo de crianza que te dé resultado, con el que te sientas cómoda.
A las madres solteras, al igual que a todos los padres, les recomiendo encarecidamente el estilo de crianza afectiva (ver la Clave 1). Este tipo de crianza desarrolla tu propia intuición materna y te da el estímulo de la hormona materna natural que necesitarás para perseverar durante este período de prueba. Como es probable que después de cierto tiempo tengas que alejarte del bebé por motivos laborales, quizás no puedas poner en práctica todos los elementos de este tipo de crianza en forma permanente. Sin embargo, durante la licencia por maternidad puedes practicar a pleno la crianza afectiva y luego incorporar algunos de sus elementos en tu estilo de vida posterior.
Las madres solteras son particularmente vulnerables a los consejos de los parientes y amigos con buenas intenciones que ofrecen su orientación sobre cómo se debe cuidar al bebé. Tu situación es especial y requiere un tipo de crianza especial: haz lo que te dé mejor resultado a ti.
Elegir el empleo adecuado es de especial importancia para las personas que crían a un hijo sin pareja, porque más adelante van a necesitar de esta fuente de autoestima para desarrollarse plenamente como personas y como progenitores. Si tienes que trabajar por razones económicas como la mayoría de las madres solteras, elige un empleo que fortalezca tu autoestima y en el que tengas la posibilidad de un ascenso futuro.

Sentirte realizada como persona te ayudará a valorarte como madre.
Me crié en un hogar monoparental desde mi más temprana infancia, y hasta el día de hoy recuerdo un hecho muy importante de nuestra situación: siento un gran cariño por mi madre, que hizo lo mejor que pudo en una situación para nada ideal. Trata de dedicarte a una actividad que puedas manejar desde tu casa o de encontrar un empleo que te permita tener al bebé contigo. Otra opción es conseguir trabajo en un lugar donde tengan guardería, de modo que puedas pasar con el bebé la mayor cantidad de tiempo posible. No trates de ser madre y padre a la vez: no lo eres y no puedes serlo. En los primeros meses de vida el bebé te necesita como madre; más adelante te ocuparás de la influencia masculina.